Neuroimágen Diagnóstica 6

Acerca de Bernardo Boleaga Durán

-Médico Neurorradiólogo. Mérida, Yucatán. México.
-Académico por Radiología e Imágen y Representante Peninsular en Mérida Yucatán de la Academia Mexicana de Cirugía.

Neoplasias vertebrales.

Quiste óseo aneurismático. Neoplasia ósea benigna de etiología desconocida, discretamente más frecuente en mujeres jóvenes menores a 20 años, formada por trabéculas y espacios óseos llenos de sangre que causan expansión de aspecto quístico en forma de “burbujas”. La imagen radiográfica de estas lesiones muestra una lesión lítica que expande elementos posteriores de una vértebra, causando colapso (vertebra plana). En TC y en IRM pueden observarse niveles líquido-líquido, representando hemorragia en las cavidades. Se considera que el quiste óseo aneurismático puede asociarse o ser secundario a displasia fibrosa (80%), encondroma, condroblastoma, fibroma condromixoide, tumor de células gigantes y osteoblastoma.31-32 (Figura 31)

 

Neoplasias intra medulares.

Hemangioblastoma. En la fosa craneal posterior este tipo de neoplasias son las más comunes, pero en la médula espinal son menos frecuentes. Se presenta en jóvenes adultos, sin preferencia de género, como lesión solitaria, pero puede ser múltiple, asociada al Síndrome de Von Hippel Lindau.33-35 Su evolución puede ser asintomática o con escasos síntomas. Los hemangioblastomas espinales son intra medulares en la mayoría de los casos y se asocian a componente quístico en el 67%. La IRM con Gadolinio suele mostrar un componente hipervascularizado, de aspecto nodular (nido), asociado a un quiste intra medular. (Figuras 32 y 33)

 

 

 

 

 

Bibliografía.

31. Fukui MB, Del Carpio-O’Donovan R. Tumors of the Spine and Spinal Cord.  In: Latchaw RE. Imaging of the Nervous ystem. Elsevier-Mosby. Philadelphia. 2005. p. 1641.

32. Dahlin DC, McLeon RA. Aneurysmal bone cyst and other non-neoplastic conditions. Skeletal Radiol 1982; 8:243–250.

33. Sato Y, Wazirim M, Smith W, et al. Hippel-Lindau disease: MR imaging. Radiology 1988; 166:241–246.

34. Browne TR, Adams RD, Roberson GH. Hemangioblastoma of the spinal cord. Review and report of five cases. Arch Neurol 1976;33:435–441.

35. Kaffenberger DA, Sah CP, Mortagh FR, et al. MR imaging of spinal cord hemangioblastoma. Associated with syringomyelia. J Comput Assist Tomogr 1988;12:495–498.

 

 

 

 

Pies de Figura # 31-33

Figura 31. Quiste óseo aneurismático. Mujer, 16 años de edad.  Cinco años con cervicalgia asociada a radiculopatía compresiva. Hace un año se agrega radiculopatía compresiva con parestesias y disestesias en dermatomas C3 y C4 izquierdos. Radiografía lateral de columna cervical (A). Osteolisis del segmento vertebral C-3 cuya porción corporal muestra aspecto de vértebra plana. TC Axial con medio de contraste (B, C, D, E). Cambios osteolíticos por lesión expansiva en la porción dorso lateral izquierda de la vértebra. Se observa discreto reforzamiento después de la inyección del medio de contraste, alternando con áreas hipodensas con nivel líquido-líquido (Flechas), características en este tipo de lesiones.

 

Figura 32. Hemangioblastoma cervical. Masculino, 15 años de edad. Seis meses de evolución con cervicalgia. IRM Cervical Sagital T1 Simple y con Gadolinio (A, B). Lesión expansiva intra medular con componente líquido y sólido que refuerza con Gadolinio. Aumento en las dimensiones del canal espinal, sugestivo de cronicidad. IRM Sagital T2 (C, D). Hiperintensidad del componente líquido y moderada hipointensidad del componente sólido (Nido).

 

Figura 33. Hemangioblastoma cervical (Mismo caso). IRM Axial T1 Simple (A) y con Gadolinio (B). El componente líquido y la expansión medular ocupan la totalidad del conducto espinal y el Gadolinio muestra el componente hipervascularizado. IRM Axial T2. La porción quística del tumor se muestra hiperintensa (C).

 

 

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